Fidelidad por Veracruz
03.03.2010 | 12:27

Veracruz: un camino para México

La inversión en infraestructura ha sido una pieza fundamental para el desarrollo de nuestra gente.

Escrito por Fidel Herrera Beltrán
Tamaño del texto
+
-
Veracruz es un estado que produce energía para México.

Somos los grandes productores de petróleo y de gas, pues el 95 por ciento de los petroquímicos se producen en Veracruz.

Somos también un estado que genera empleos.

La inversión en infraestructura ha sido una pieza fundamental para el desarrollo de nuestra gente.

Por eso me parece fundamental impulsar las iniciativas relacionadas con los recursos destinados a los partidos políticos, pero también las que tienen que ver con el desarrollo social y económico para mejorar los niveles de vida de los mexicanos.

Entre estas reformas debemos pensar también en la disminución de las tarifas por consumo de energía eléctrica para las entidades del país, en especial para Veracruz, que paga más que el resto de los estados.

Pero más allá de la reforma política, es más prioritaria una reforma económica que nos permita generar más empleo para lograr el crecimiento y combatir a la pobreza y la marginación.

En Veracruz hemos hecho nuestra parte.

Un ejemplo claro es nuestra relación con los norteamericanos en especial con el estado de Texas.

Hay muchas empresas que están exportando ya muchos productos de Veracruz a nuestro principal centro logístico que es la central de abasto de McAllen.

La visualización de Plan Veracruzano de Desarrollo consideró que Texas era el gran objetivo para la economía de Veracruz: un lugar que nos permite seguir en el camino de la creación de empleos para los veracruzanos.

Texas, si lo consideramos independientemente, sería la sexta economía del mundo, pues tiene una mayor capacidad de consumo y compras que Alemania, Italia, Francia, España e Inglaterra juntas.

Por estas razones nos enfocamos a la relación con Texas, donde hemos construido una estrecha relación con el gobernador Rick Perry, y con el alcalde Richard Cortez.

En la primera visita oficial que hicimos en octubre del 2007, fuimos con muchos hombres de negocios que ahora son prósperos exportadores, y ya están exportando limones, pepinos, piña, malanga, papaya maradol, hoja de maíz.

También el atún aleta rosada, que se pesca en Tuxpan -con gancho y no con red- se exporta por la vía de McAllen hasta Japón y a China y muchos otros productos que a través del centro logístico que es Mc Allen llegan a los Estados Unidos y a todo el mundo.

El gobierno norteamericano guía su actividad a partir de proteger a su economía y a sus empresarios. Los respalda con absoluta libertad, lo que permite ofrecerle a los consumidores productos de calidad a buen precio.

Fue lo mismo que le propuse a Veracruz cuando llegué a servirle como gobernador, que pudiéramos exportar productos de calidad, y a un buen precio.

La sociedad reclama y le dice sí a la modernidad, al progreso y a la vivienda, pero respetando el medio ambiente, el agua, el cielo, los humedales y los manglares.

Hoy, en el año del Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución, volvemos a mandar a todo el país este mensaje de unidad de mexicanos que queremos vivir seguros en el marco de la ley, tener ingresos, combatir pobreza y marginación por la vía del empleo y de la inversión para dejarles un mundo mejor a los que siguen después de nosotros.

Y ahora en medio de las condiciones difíciles de la economía y la seguridad en la frontera de México, hemos logrado mejorar nuestras importaciones y con ellas, hemos logrado construir un camino mejor para toda nuestra gente.

Sólo por mencionar un ejemplo, desde Ciudad Juárez son 15 mil los veracruzanos que han vuelto a su tierra en la Cuenca del Papaloapan y al sur del estado.

Con estas acciones se busca armonizar a las inversiones con el cuidado de la naturaleza, con el cuidado de nuestros hogares y con el uso eficiente de la energía.

A través de estos mecanismos, de estas relaciones, seremos capaces de concretar las reformas que México necesita, porque nuestra gente tendrá trabajo, y con él, una mayor oportunidad para vivir y progresar.

Comenta esta nota