Duende
Y a Nava lo que le tocaba. Y lo que le toca al dirigente nacional del PAN, pajarracos, son hasta ahora varios yerros que le están costando a él y a su partido, que se sacude en todo el país por el tema de las alianzas con el PRD, y que sufre ya varias fracturas y desprendimientos de militantes de viejo cuño por el poco tacto político de César Nava.
A la ya conocida y comentada renuncia del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, le siguieron las graves acusaciones del diputado Manuel Clouthier Carrillo de una “narcoprotección” a los cárteles de Sinaloa desde el gobierno federal; las denuncias de Manuel Espino sobre las inconsistencias y sospechas sobre priístas a los que el PAN quería postular como candidatos, y ayer en Veracruz otra renuncia más de un panista, el ex senador Gerardo Buganza, que deja el panismo por estar en contra de la postulación del ex priísta Miguel Ángel Yunes como candidato de su partido a la gubernatura.
Nava se impuso ante el presidente Calderón con la política de alianzas, que sí avaló y aprobó el inquilino de Los Pinos, y con eso irritó a buena parte del panismo, que cuestiona las coaliciones con el PRD. Pero además, pajarracos, César ha mostrado en algunos casos su poca experiencia política al cometer imprudencias que le han valido revueltas internas en el panismo.
Es el caso de lo que pasó en Sinaloa, donde en medio de la negociación privada que sostenían el PAN y el PRD con el senador priísta Mario López Valdés, Nava fue hasta ese estado y sostuvo una reunión con Malova que se difundió en los medios.
Las reacciones de los panistas, pajaritos, no se hicieron esperar y la imprudencia de Nava desató una auténtica rebelión del panismo local que encabezó el hijo de Clouthier, luego se montó Manuel Espino con desplegados en los que cuestionaba que el PAN quisiera postular al priísta al que vinculaba con el narcotráfico.
El resultado final es que la alianza opositora en Sinaloa está a punto de cancelarse por la poca prudencia de César Nava.
Algo similiar ocurre en Veracruz. La postulación de Miguel Ángel Yunes fracturó al panismo local, y aunque en ello Nava sólo siguió instrucciones de Los Pinos, su aval al ex director del ISSSTE y panista de muy reciente afiliación hizo que, una vez más, se produjeran rebeliones y renuncias.
A la salida de Buganza se suma, otra vez, la denuncia pública que hizo el ex dirigente panista Espino, al revelar en un desplegado en los periódicos que a él, cuando era líder del CEN del PAN, el presidente Felipe Calderón, entonces candidato blanquiazul, le pidió que no postulara a Yunes al Senado “por corrupto y represor”.
Espino dijo incluso que el veto de Calderón a Yunes, en aquel 2006, incluyó la amenaza del entonces candidato presidencial de que si el PAN postulaba a Miguel Ángel para senador, públicamente Felipe iba a rechazarlo y no aceptaría que apareciera el ex priísta en ningún acto de su campaña.
¿Qué cambió que ahora Calderón y Nava dicen que Yunes es “el mejor hombre” que tiene el PAN para Veracruz?, se preguntaba el ex dirigente panista.
Y así, pajarracos, con sus alianzas y su muy poco tacto, el niño bien de Nava va siguiendo los pasos de su amigo y antecesor Germán Martínez.
Porque si no gana al menos una de las alianzas PAN-PRD en los estados, César ya puede ir preparando su carta de renuncia a la dirigencia de Acción Nacional.
A la ya conocida y comentada renuncia del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, le siguieron las graves acusaciones del diputado Manuel Clouthier Carrillo de una “narcoprotección” a los cárteles de Sinaloa desde el gobierno federal; las denuncias de Manuel Espino sobre las inconsistencias y sospechas sobre priístas a los que el PAN quería postular como candidatos, y ayer en Veracruz otra renuncia más de un panista, el ex senador Gerardo Buganza, que deja el panismo por estar en contra de la postulación del ex priísta Miguel Ángel Yunes como candidato de su partido a la gubernatura.
Nava se impuso ante el presidente Calderón con la política de alianzas, que sí avaló y aprobó el inquilino de Los Pinos, y con eso irritó a buena parte del panismo, que cuestiona las coaliciones con el PRD. Pero además, pajarracos, César ha mostrado en algunos casos su poca experiencia política al cometer imprudencias que le han valido revueltas internas en el panismo.
Es el caso de lo que pasó en Sinaloa, donde en medio de la negociación privada que sostenían el PAN y el PRD con el senador priísta Mario López Valdés, Nava fue hasta ese estado y sostuvo una reunión con Malova que se difundió en los medios.
Las reacciones de los panistas, pajaritos, no se hicieron esperar y la imprudencia de Nava desató una auténtica rebelión del panismo local que encabezó el hijo de Clouthier, luego se montó Manuel Espino con desplegados en los que cuestionaba que el PAN quisiera postular al priísta al que vinculaba con el narcotráfico.
El resultado final es que la alianza opositora en Sinaloa está a punto de cancelarse por la poca prudencia de César Nava.
Algo similiar ocurre en Veracruz. La postulación de Miguel Ángel Yunes fracturó al panismo local, y aunque en ello Nava sólo siguió instrucciones de Los Pinos, su aval al ex director del ISSSTE y panista de muy reciente afiliación hizo que, una vez más, se produjeran rebeliones y renuncias.
A la salida de Buganza se suma, otra vez, la denuncia pública que hizo el ex dirigente panista Espino, al revelar en un desplegado en los periódicos que a él, cuando era líder del CEN del PAN, el presidente Felipe Calderón, entonces candidato blanquiazul, le pidió que no postulara a Yunes al Senado “por corrupto y represor”.
Espino dijo incluso que el veto de Calderón a Yunes, en aquel 2006, incluyó la amenaza del entonces candidato presidencial de que si el PAN postulaba a Miguel Ángel para senador, públicamente Felipe iba a rechazarlo y no aceptaría que apareciera el ex priísta en ningún acto de su campaña.
¿Qué cambió que ahora Calderón y Nava dicen que Yunes es “el mejor hombre” que tiene el PAN para Veracruz?, se preguntaba el ex dirigente panista.
Y así, pajarracos, con sus alianzas y su muy poco tacto, el niño bien de Nava va siguiendo los pasos de su amigo y antecesor Germán Martínez.
Porque si no gana al menos una de las alianzas PAN-PRD en los estados, César ya puede ir preparando su carta de renuncia a la dirigencia de Acción Nacional.
Destacada
elgolfo.info

En pleno del congreso del estado y con proyecto de decreto, se nombra al licenciado Edel Humberto Álvarez Peña como magistrado del Tribunal Superior de Justicia, y al licenciado Fernando Arturo Charlestón Salinas, como magistrado del Tribunal de Conciliación y Arbitraje

