Moviola…Punto de corte
Mucho se comenta respecto al film de Tim Burton “Alicia en el País de las Maravillas”, que si es malo, que si es bueno; yo que soy un fiel admirador del trabajo de este gran director quedé, llena de personajes muy completos como los que suele mostrarnos en sus películas.
Quizá algunos la disfruten y para otros no sea de su completo agrado, pero sé que pasaran un buen rato.
Si esperan ver la historia clásica del libro de Lewis Carroll se sorprenderán, porque hay algunos cambios: Alicia ya creció, ahora tiene 18 años, ya dejó atrás a la niña inocente que conoció el País de las Maravillas de una forma inocente, en esta ocasión es requerida para ayudar a sus antiguos amigos, quienes no son lo suficientemente fuertes para destruir la obscuridad, el terror, en que la Reina Roja interpretada con gran maestría por esa gran actriz Helena Bonham Carter (compañera sentimental en la vida de Tim Burton), los ha sumergido.
Alicia se enfrentará a un total y desquiciado -pero carismático- Sombrerero Loco caracterizado por John Depp, que logra transmitir toda esa personalidad que envuelve al Sombrerero, la batalla comenzará por el País de las Maravillas de una manera sorprendente, con momentos sumamente graciosos, nos adentraremos a cada rincón de este mundo mágico, donde surgen sorprendentes criaturas llenas de colores.
La historia cobra vida de una manera muy obscura, al puro estilo Burton, que nos hace disfrutar este mundo tan característico de él, tan plasmado de obscuridad que nos ciega totalmente, claro está que estas imágenes no podían estar solas, la música vuelve a ser parte fundamental, y quien mejor para musicalizar cada cuadro que el músico de cabecera de Burton, Danny Elfman, que acompañará a Alicia y su amigos en cada aventura que se encuentren.
Lo que logra Burton en este film no es hacer una nueva versión de la historia clásica, ni una secuela, para él lo esencial era lograr una Alicia que fuera más emocional, que demostrara su personalidad y lo logra de una manera que nos hace verla totalmente comprometida con ella misma, y descubrir que ella puede tomar sus propias decisiones, así que prepárense para recorrer este país maravilloso y soñar con los ojos abiertos.
Quizá algunos la disfruten y para otros no sea de su completo agrado, pero sé que pasaran un buen rato.
Si esperan ver la historia clásica del libro de Lewis Carroll se sorprenderán, porque hay algunos cambios: Alicia ya creció, ahora tiene 18 años, ya dejó atrás a la niña inocente que conoció el País de las Maravillas de una forma inocente, en esta ocasión es requerida para ayudar a sus antiguos amigos, quienes no son lo suficientemente fuertes para destruir la obscuridad, el terror, en que la Reina Roja interpretada con gran maestría por esa gran actriz Helena Bonham Carter (compañera sentimental en la vida de Tim Burton), los ha sumergido.
Alicia se enfrentará a un total y desquiciado -pero carismático- Sombrerero Loco caracterizado por John Depp, que logra transmitir toda esa personalidad que envuelve al Sombrerero, la batalla comenzará por el País de las Maravillas de una manera sorprendente, con momentos sumamente graciosos, nos adentraremos a cada rincón de este mundo mágico, donde surgen sorprendentes criaturas llenas de colores.
La historia cobra vida de una manera muy obscura, al puro estilo Burton, que nos hace disfrutar este mundo tan característico de él, tan plasmado de obscuridad que nos ciega totalmente, claro está que estas imágenes no podían estar solas, la música vuelve a ser parte fundamental, y quien mejor para musicalizar cada cuadro que el músico de cabecera de Burton, Danny Elfman, que acompañará a Alicia y su amigos en cada aventura que se encuentren.
Lo que logra Burton en este film no es hacer una nueva versión de la historia clásica, ni una secuela, para él lo esencial era lograr una Alicia que fuera más emocional, que demostrara su personalidad y lo logra de una manera que nos hace verla totalmente comprometida con ella misma, y descubrir que ella puede tomar sus propias decisiones, así que prepárense para recorrer este país maravilloso y soñar con los ojos abiertos.

