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Por ello, Coelho, uno de los autores contemporáneos más leídos y cuyos libros han sido traducidos a más de 60 lenguas, considera que la ciudad del Apóstol, en el norte español, "no es el final del Camino" , sino "el principio" .
Coelho recuerda, en una entrevista, que fue al llegar a la capital de la región de Galicia cuando se dio cuenta de que "o dejaba el sueño" de ser escritor u optaba por seguir adelante "a partir de aquí" .
Entonces comprendió que debía "correr los riesgos" de comenzar su andadura como narrador, pese a considerar que no era un "crío" , para alcanzar, finalmente, el "sueño de todo escritor" , el de ser "leído" .
Nacido en Río de Janeiro, en 1947, Coelho considera que es una "obligación" del literato plasmar en sus textos sus propios "miedos, esperanzas, ilusiones y momentos de depresión" a fin de compartir estas experiencias, y se muestra convencido de que todos los escritores basan sus historias en sus vidas personales de un modo u otro.
"Siempre un libro" , así como "un cuadro" es un "espejo de ti mismo" , asegura el autor de "Diario de un mago" , editado en España como "El peregrino de Compostela" .
Precisamente Coelho materializa este pensamiento en su nueva propuesta literaria, "El Aleph" , que saldrá a la venta mañana, sábado 24 de julio, y que narra sus experiencias autobiográficas durante un viaje de varios meses en el Transiberiano.
En ese famoso tren conoció a una joven, de 21 años, que le indujo a una vuelta al pasado y a un encuentro consigo mismo, es decir, descubre el "aleph" , un punto de encuentro donde todo confluye, explica el escritor.
A diferencia de otras obras, su nuevo libro sale a la luz cinco años después de su viaje, pues es una vez transcurrido ese tiempo cuando comprende "totalmente" lo vivido durante el periplo y se ve capaz de transmitirlo a sus lectores.
Coelho puntualiza que "cinco" fueron los años necesarios para comprender sus experiencias místicas y bromea con que necesitó "un mes" más para redactar la edición final de la obra, pues revela que la primera versión del libro es "siempre muy compleja" y contiene el "triple" de hojas que la final.
Confiesa que de sus viajes ha aprendido a no cargar con "muchas cosas" , a seguir su propio ritmo, a guiarse por las señales y a depender de los demás, porque considera que la dependencia no es un síntoma de fragilidad, sino una "manera de agradecer a la vida y saber que el mundo no es tan amenazador como muchos piensan" .
Coelho cree en el destino, en su caso el de ser escritor, si bien sostiene que uno puede desviarse de lo marcado.
"Es tu libre albedrío" , dice, "negar el destino y no vivirlo, o vivirlo" .
Para el autor de "El Alquimista" , las redes sociales y su blog son una "manera de compartir" , y asegura que disfruta "muchísimo" de la Red, porque tiene así un mayor acceso a los lectores.
Coelho, que se niega a "delegar" para responder a las preguntas "on-line" de sus seguidores, no entiende a los que ven en internet un "enemigo" .
Asevera, en este sentido, que publicar en sus blogs fragmentos de sus libros posibilita acceder a un texto y decidir posteriormente si lo compra o no, si bien reconoce que las editoriales deben buscar una fórmula para generar ingresos con este tipo de iniciativas.
El novelista considera una "tontería" decir que el "mundo virtual no es real" , porque, apunta, "hay muchas cosas que uno ve en la realidad que no son reales" .
En cuanto al secreto de su éxito, insiste en que desconoce la clave y describe el quehacer literario como una "relación sexual" entre la obra y el autor, por lo que rechaza incorporar sugerencias de sus lectores.











