Acta Pública
Al señor Felipe Calderón –lo ha dicho él mismo--, no le preocupa quien gobierne el país en menos de dos años y al respecto, ha dicho que a él “…le interesa ser un presidente que cumpla y que sea recordado como un presidente que cumplió con la tarea, la misión que le tocó vivir en el momento que fue presidente. Eso me tiene mucho más preocupado ahora que la sucesión misma".
Algo así como que al señor Calderón le preocupa más el qué dirán, que lo que realmente es y lo que se puede construir o dejar pasar.
Calderón dice no tener predilección para que alguno de sus colaboradores sea el candidato panista en las elecciones presidenciales del 2012, aunque le traiciona el inconsciente del dedazo del presidencialismo cuando anota que no se interesa en poner a alguien en específico.
Desde el Partido Acción Nacional (PAN), son muchos los apuntados pero Calderón recuerda públicamente a los gobernadores de Morelos. Guanajuato y de Jalisco, Marco Antonio Adame Castillo. Juan Manuel Oliva y Emilio González Márquez, respectivamente, así como al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero; al senador Santiago Creel; el ex secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont; al secretario de Comunicaciones, Juan Molinar Horcasitas; al del Trabajo, Javier Lozano; al de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio y a la única mujer hasta ahora aspirante. Josefina Vázquez Mota, coordinadora de la diputación panista.
Pero hay muchos más que dentro de las filas de Acción Nacional quieren ser no sólo candidatos de su partido en la elección del 2012, sino que su mayor deseo –por ahora--, es suceder al señor Felipe Calderón.
Ahí está Manuel Espino, que aunque maltratado, aún está de pie y dándoles la cara a quienes lo acusan y se han convertido en sus enemigos. Espino sabe que estos señalamientos de traición a su partido, pueden ser incluso un momento de publicidad a su cometido.
A esta lista de suspirantes panistas, también habría que anotar al presidente del PAN, César Nava Vázquez, quien ya anunció que no se reelegirá en la dirigencia panista y que se incorporará de lleno a las tareas legislativas, ya que tiene una curul en la Cámara de Diputados, que nunca abandonó aunque sí mucho descuido.
Y mientras en los organismos políticos de enfrente los suspirantes contabilizan puntos en las encuestas de opinión para elegir al candidato más competitivo, en el PAN, nada de nada.
Pues mientras Calderón afirma que su expectativa es que "se genere una contienda interna en el PAN, entusiasta, democrática, participativa y que quien gane en esa contienda sea, verdaderamente, un candidato apoyado por todos los miembros del PAN en términos legales, en términos legítimos, que lo puedan llevar a la Presidencia", allá afuera, entre codazos y sonrisas forzadas, todos esperan una señal del propio Calderón.
Calderón no tiene gallo --ni gallina-- según ha dicho él para que lo sucedan y eso más que mostrar carácter, denota que no le importa en lo absoluto el rumbo del país en donde las mafias aprovechan tal indefinición para acrecentar su poder.
Acta Divina… El presidente Felipe Calderón ha dicho que “"Al PAN no le serviría que yo, como presidente, no cumpliera ese objetivo de gobernar bien".
actapublica@gmail.com
Algo así como que al señor Calderón le preocupa más el qué dirán, que lo que realmente es y lo que se puede construir o dejar pasar.
Calderón dice no tener predilección para que alguno de sus colaboradores sea el candidato panista en las elecciones presidenciales del 2012, aunque le traiciona el inconsciente del dedazo del presidencialismo cuando anota que no se interesa en poner a alguien en específico.
Desde el Partido Acción Nacional (PAN), son muchos los apuntados pero Calderón recuerda públicamente a los gobernadores de Morelos. Guanajuato y de Jalisco, Marco Antonio Adame Castillo. Juan Manuel Oliva y Emilio González Márquez, respectivamente, así como al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero; al senador Santiago Creel; el ex secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont; al secretario de Comunicaciones, Juan Molinar Horcasitas; al del Trabajo, Javier Lozano; al de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio y a la única mujer hasta ahora aspirante. Josefina Vázquez Mota, coordinadora de la diputación panista.
Pero hay muchos más que dentro de las filas de Acción Nacional quieren ser no sólo candidatos de su partido en la elección del 2012, sino que su mayor deseo –por ahora--, es suceder al señor Felipe Calderón.
Ahí está Manuel Espino, que aunque maltratado, aún está de pie y dándoles la cara a quienes lo acusan y se han convertido en sus enemigos. Espino sabe que estos señalamientos de traición a su partido, pueden ser incluso un momento de publicidad a su cometido.
A esta lista de suspirantes panistas, también habría que anotar al presidente del PAN, César Nava Vázquez, quien ya anunció que no se reelegirá en la dirigencia panista y que se incorporará de lleno a las tareas legislativas, ya que tiene una curul en la Cámara de Diputados, que nunca abandonó aunque sí mucho descuido.
Y mientras en los organismos políticos de enfrente los suspirantes contabilizan puntos en las encuestas de opinión para elegir al candidato más competitivo, en el PAN, nada de nada.
Pues mientras Calderón afirma que su expectativa es que "se genere una contienda interna en el PAN, entusiasta, democrática, participativa y que quien gane en esa contienda sea, verdaderamente, un candidato apoyado por todos los miembros del PAN en términos legales, en términos legítimos, que lo puedan llevar a la Presidencia", allá afuera, entre codazos y sonrisas forzadas, todos esperan una señal del propio Calderón.
Calderón no tiene gallo --ni gallina-- según ha dicho él para que lo sucedan y eso más que mostrar carácter, denota que no le importa en lo absoluto el rumbo del país en donde las mafias aprovechan tal indefinición para acrecentar su poder.
Acta Divina… El presidente Felipe Calderón ha dicho que “"Al PAN no le serviría que yo, como presidente, no cumpliera ese objetivo de gobernar bien".
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