Despertar a tiempo
28.12.2009 | 20:06

POBREZA Y ESPERANZA, 2010 y 2012

La pobreza se ha convertido en una amenaza para la estabilidad social y política de las naciones pero es a la vez el pilar o soporte de todo partido en el poder.

Escrito por Romeo González Medrano
Tamaño del texto
+
-
POBREZA Y GENERACION DE RIQUEZA. Toda propuesta para combatir la pobreza que insista en reducirla a los aspectos operativos o presupuestales de la política social es engaño y fraude como lo demuestra una realidad inobjetable: la pobreza en México se arraiga y crece.
 Tantas son las ocurrencias ligeras de algunos políticos cuando hablan de combatirla que hasta el verbo “combatir” se logró instituyó oficialmente mientras que los hechos demuestran que lo que objetivamente hacen los gobiernos es paliarla y preservarla. Acabar con ella nunca ha sido posible para la humanidad. Utilizarla ha sido práctica de todas las épocas y a nombre de todas las ideologías, partidos  y religiones. Ello no significa que la condición de pobreza en que se encuentran millones de mexicanos sea un destino fatal, aunque lo puede ser si la sociedad continúa admitiendo el engaño como verdad.
Para pobres y no pobres, son las ofertas partidistas de “combatir” la pobreza. Así que nada tiene de extraño el resurgimiento periódico del sentimiento de esperanza en mejores condiciones de vida entre los mexicanos, hoy nuevamente alimentado por las expectativas que suscita el relevo de gobernantes  en 2010 y también el 2012. Unos profesarán sobre su buena intención de combatirla y ellos, los pobres y los no tan  pobres, simularán que creen en las ofertas y, según sea la eficacia de ese juego, se dará el reparto de dádivas y la cosecha de votos de todos colores.
Sin embargo, entre académicos y políticos desde hace rato se sabe, aunque poco se diga, que una respuesta eficaz y eficiente del Estado Mexicano al incremento de la pobreza no se  va a encontrar ni en nuevos parches a la Ley General de Desarrollo Social, ni en la política de gasto ni en la llamada política social sino en la política de desarrollo, el modelo al que sirve y en particular la política económica que tendría que elevarse a rango de Política de Estado en la perspectiva de mediano y largo plazo.
Una posición que en el contexto internacional implica entre otras cosas tejer finas negociaciones encaminadas a construir una nueva reinserción de México en la actual globalización y, en lo interno, la posibilidad dependerá de la correlación política de fuerzas y de los avances que con su impulso se concreten en términos reorientación de la política económica  y de la agenda de la Reforma del Estado.
En tal escenario nacional e internacional está presente el estado de Veracruz; una entidad que nunca ha sabido cobrarle a la nación su contribución histórica. Ni de sometido ni de insubordinado, sino relaciones equitativas con beneficios recíprocos es de lo que carece Veracruz.
Por eso cabe pensar que lo más probable es que se siga malbaratando su peso político y económico frente a la federación, en lugar de optar por un triunfo seguramente difícil y compartido apoyado en una amplia alianza política de fuerzas capaz capitalizar los logros de los últimos años e impulsar nuevas transformaciones de orden económico, social y político trascendentes. Al respecto, el diputado por el distrito de Córdoba Javier Duarte dijo que “El Partido Revolucionario Institucional trabajará en la construcción de una gran alianza política para consolidar el crecimiento y el desarrollo económico de los veracruzanos” Habrá que esperar el curso que tome este propósito.
En esta manera de ver  las cosas, el valor real y estratégico de Veracruz tiene que ver con mucho más que su padrón electoral o con el número de diputados federales. En cambio, guarda relación con la  necesidad y posibilidad de aprovechar las oportunidades de inversión e intercambio que se desprenderán del final del ensayo conservador y ultra neoliberal representado por el gobierno del PAN, las reconsideraciones sobre el capitalismo y la necesidad de regulación del mercado en la pasada reunión de Davos Suiza, el retorno de una nueva versión de los Estados Nacionales, la reconstrucción del sistema económico global.  Escenario en el que se ubica la necesidad y posibilidad de construir las bases de un nuevo modelo de desarrollo para México. 
En el contexto de tal coyuntura,  para el priísmo veracruzano, lo vean o no así sus dirigentes, no es lo mismo ganar que arrasar, imponer que consensuar y concertar acuerdos dentro de una correlación política de fuerzas capaz de impulsar procesos de desarrollo que apunten en dirección del rumbo corregido a partir de 2012, o sea del retorno del PRI a la Presidencia de la República.
POBREZA SOCIAL Y POBREZA  POLÍTICA. Comparto reflexiones e interrogantes de mi estimado compañero de generación Alfredo Bielma “¿Logrará el PRI seleccionar a un candidato que no le vulnere ni provoque divisiones graves a su interior? ¿Tendrá el PRI un candidato competitivo para conservar el poder en Veracruz? “ y le meto leña al fuego de la reflexión: una cosa es tener el candidato para ganar y otra que también gane Veracruz en el marco de referencia antes anotado. Por tanto, caben otras preguntitas: ¿tendrá el PRI el candidato capaz de reunir el liderazgo político que se requiere para ser el gran promotor de consensos y acuerdos que exige una política de desarrollo propio? ¿Tendrá el candidato que le restituya credibilidad a la política y al PRI  lo convierta  de simple maquinaria electoral en instrumento de cultura política democrática impulsora de proyectos productivos autogestionarios y de procesos de cambio económico y  social?
Veracruz se prepara para la jornada electoral de la que habrá de surgir quien lo gobierne en el período 2010-2016. Oculta o manifiesta, en paralelo al proceso electoral se reactiva el sentimiento de esperanza; cada quien con sus necesidades y aspiraciones, cada quien con su visión del futuro inmediato y sus propuestas.
Desgraciadamente el análisis del discurso no sirve para apreciar las verdaderas diferencias entre las opciones partidistas en virtud de estar afectado de lo que el hombre leyenda llamó “mimetismo ideológico”, o sea todos los aspirantes ofrecen lo mismo. Luego entonces queda investigar y enfatizar en “el cómo” o sea las estrategias para hacer realidad las promesas de campaña. Y es que cuando la disputa del consenso electoral se centra en “el cómo”  se piensan hacer realidad las promesas de campaña, el consenso tiene solidez y la credibilidad de los ciudadanos se nutre de razones y argumentos y no de subjetivismos fabricados por la mercadotecnia destinados al baúl de las desilusiones, estado previo a la inconformidad social y consecuente cobro de facturas en el primer año de ejercicio del poder.
Dime cuál es la composición de fuerzas que apoyan a un candidato y con la que contará para gobernar y te diré hacia dónde y hasta dónde verdaderamente llevará el barco. Así de simple.
Una cosa es hablar del candidato del PRI con posibilidades de ganar y otra muy distinta aquel de sus candidatos que además de  tener posibilidades de triunfo, cuenta con el perfil, y el proyecto capaz de hacer que su triunfo sea el de todos y de todo  Veracruz. Ese perfil incluye entre otras cualidades: inteligencia, capacidad administrativa, autoridad moral, credibilidad, respeto y capacidad de diálogo y concertación de acuerdos en la pluralidad, visión de estado y no solo partidista, experiencia para salir al encuentro de los problemas  y convertir conflictos en oportunidades de concertación dentro de la ley y sobre todo una gran capacidad para hacer que todos los instrumentos de política propicien y encaucen  una gran movilización de todas las potencialidades de desarrollo. No hay derecho a confundirse, una cosa  es administrar y otra gobernar.
Veracruz tiene todo para desplegar procesos productivos y de cambio social enfocados hacia ese modelo de desarrollo propio que no ha sabido o no ha querido impulsar el gobierno federal. La creación del escenario y de la correlación política de fuerzas con este propósito, puede culminar a nivel nacional y del gobierno federal, pero la historia nos demuestra que esa culminación casi siempre empieza en la periferia por la sencilla razón de que es más fácil tejer acuerdos locales que nacionales. El caso de la industria azucarera podría ser uno de los campos de actividad productiva desde donde se gesten como detonantes los primeros procesos productivos y de cambio social que perfilen el nuevo modelo de desarrollo.   

ES FACIL HABLAR DE LA POBREZA CON EL ESTOMAGO LLENO. Sin ánimo para volver a escribir sobre el tema de la pobreza, me reanima el hacerlo las vivencias que tuve durante mi visita la semana pasada a la tierra del General don Adalberto Tejeda – Chicontepec – acompañando al Dr. Leonel Bustos, quien asistió al Segundo Informe del Presidente Municipal en representación del Gobernador del Estado. “muy corto el tiempo de la gestión de un presidente municipal, muchas las necesidades convertidas en demandas y siempre insuficientes los recursos públicos lo que vuelve tan importante la unidad y el trabajo como estrategia”,  dijo entre otras cosas el representante institucional. Verdades “de a kilo” les lanzó el médico a sus paisanos reunidos en la plaza pública. La plana mayor del caciquismo local no ocultó su asombro ante lo dicho y más al escuchar  las  reacciones espontáneas de los asistentes, mezcla de temor, malestar y de la esperanza que no muere. 
DESARROLLO SOCIAL O DEMAGOGIA. Chicontepec como toda la región es tierra de grandes contrastes económicos y sociales que vienen de siglos y ni el movimiento Insurgente, de la Reforma o el de la Revolución Mexicana lograron modificar radicalmente esa realidad en la que los extremos se tocan. Despierta nuevas interrogantes el hecho de que la riqueza del subsuelo coloque a la región en la búsqueda sedienta de ingresos petroleros para subsanar o paliar el déficit del gasto federal. Recorrer aquella hermosa e inhóspita y marginada región permite constatar que el “desarrollo regional sustentable” – la más reciente jactancia conceptual de la paraestatal, sólo es la caparazón  demagógica  utilizada por  PETROLEOS MEXICANOS mientras en la cruda realidad sólo se observa el continuismo de las viejas políticas de sobre explotación a cambio de migajas. ¡No cabe duda que los veracruzanos nunca hemos sabido cobrarle a la Nación lo que valemos!
POBREZA EN VERACRUZ, De acuerdo a investigaciones realizadas en 2008 por la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados se destaca que Chiapas ocupa el primer lugar  con 21.5% de su población  que califica en condiciones de pobreza extrema y le sigue Veracruz con 15%,  O sea Veracruz a pesar de los recursos canalizados por los programas federales  no registra variaciones positivas y aun las mediciones oficiales así lo constatan. Zongolica, Tehuipango, Mixtla de Altamirano presentan niveles de pobreza que nada tienen que envidiarle a los más pobres del mundo. De acuerdo a reportes de COPLADEVER más de 4 millones de veracruzanos padecen de pobreza patrimonial y casi 2 millones pobreza alimentaria destacándose entre otros municipios Tehuipango, Soteapan, Ixhuatlán de Madero, Zontecomatlán, Filomeno Mata, Texcatepec, Benito Juárez, Chicontepec, Ilamatlán y Tlaquilpa..
MENSAJE AL DIPUTADO PEPE YUNES. Como deseo a los Reyes Magos pediría que una Comisión Especial del Congreso ordenara una evaluación rigurosa de todos los programas sociales aplicados en estos municipios. Para muestra con un botón es suficiente y así se sabría la verdad en torno al millonario gasto público en programas sociales.
La propia Comisión de Desarrollo Social que preside el veracruzano podría realizar esta investigación y encontrar las pruebas que demuestran que toda la política social es un engaño. Encontraría el oriundo de Perote lo que ya sabe: que la raíz viva de la pobreza proviene de un modelo y una política de desarrollo y que por lo tanto es ocultar la verdad el quedarse en las ramas de si se aumenta o vigila mejor el presupuesto o si se modifica el centralismo en las reglas de operación. Diputación veracruzana: ¡pasen a la historia, no al archivo muerto! ¡Tomen el toro por los cuernos no por la cola! ¡Éntrenle a fondo y terminen la tarea que dejó pendiente la anterior legislatura! ¿O es que se trata de esperar a que concluya la presidencia  F. Calderón?

GOBIERNO FALLIDO. Es oportuno preguntar si además del corto tiempo que dura en su gestión un presidente municipal ¿es la insuficiencia de recursos públicos – como dijo el representante de FHB - el problema más importante que explica la incapacidad de los ayuntamientos para afrontar las demandas de las comunidades? ¿O habría que anteponer la falta de trasparencia, la inexistente rendición de cuentas y, desde luego una política social asistencialista, paternalista y clientelar del Estado Mexicano? 
Está visto que mientras no haya desarrollo político y las instituciones fiscalizadoras sean una ficción, jamás habrá dinero que alcance para  saciar la voracidad de quienes ejercen el poder en forma patrimonialista, como un derecho familiar y de herencia; degradación del sistema político mexicano que recorre todos los ámbitos de gobierno pues lo mismo se presenta en la tierra de los siete cerros que en el altiplano, allá en la cumbre del poder federal donde el gobierno fallido ha confundido promover la participación del sector privado con promover lo que el Nobel de Economía Joseph Stiglitz denomina crony capitalism: el capitalismo de cuates; el capitalismo de cómplices, el capitalismo que no se basa en la competencia sino en su obstaculización, parafraseando a Denisse Dresser.

LA POBREZA Y SU RENTABILIDAD ELECTORAL. Con todo, la pobreza es un tema público desde que existen los seres humanos y  relacionado  con la renovación de poderes porque todos los aspirantes necesitan que sus  pretensiones se justifiquen en ese valor superior que se llama  justicia social y porque sin votos y sin esperanza como respuesta de los electores nadie llega al poder. Sin embargo, la comprensión se complica por varios factores.
El primero es el hecho de que una realidad inocultable desmienta la validez y la eficacia de todo lo que el estado mexicano ha hecho hasta ahora para acabar con la pobreza. Por otro lado la complicación también se relaciona con la definición de pobreza  y con su medición. Mientras las ofertas conceptuales y metodológicas provengan del poder o de quienes aspiran a alcanzarlo, no puede haber objetividad en el tratamiento del tema. Unos dan unas cifras otras las desmienten causando por lo menos confusión. Se requiere de una instancia que esté por encima de las partes, y que provenga de un organismo realmente autónomo.
La disponibilidad y actitud de los llamados “pobres” se ha vuelto un obstáculo porque hace años participan como objetos manipulados por el poder y manifiestan mucho más interés en las dádivas sexenales que en el esfuerzo que tendrían que realizar para dejar de ser pobres. Son ellos parte de la cultura de la manipulación paternalista la cual siempre está hecha de  más de dos actores, el manipulador y el manipulado y de todas las estructuras de intermediación en la operación de los programas sociales participan.
Para que pueda ejecutarse con éxito una política de desarrollo sustentable que promueva que los pobres se vuelvan generadores de riqueza y menos dependientes gubernamentales, tendría que revisarse y adecuarse toda la política de desarrollo, en especial la política económica (la más grande fábrica de pobres) y la política social tendría que elevarse a rango de política de estado y abandonar su carácter de política electorera y clientelar.
RECORDANDO A DON JESUS REYES HEROLES. Esta reforma jurídica la puede llevar a cabo el Congreso de la Unión en uno o dos períodos de sesiones, mientras que la trasformación del patrón cultural se lleva muchos años, no tiene fecha, no se  hace  por decreto sino mediante un esfuerzo sostenido del Estado y una sociedad altamente participativa que sacuda las estructuras de la democracia representativa desde la proliferación de las formas de la democracia directa, una sociedad mejor informada, verdadera libertad de expresión y democratización de espacios y medios de comunicación. No lo digo yo, lo dijo don Jesús Reyes Heróles al analizar la interdependencia del desarrollo económico, político y social. No hay de otra.
Al parecer esa es la ruta que adoptara el PRI según se desprende de lo expresado por el diputado Javier Duarte de Ochoa quien “informó que recientemente hubo una reunión de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del PRI con los líderes parlamentarios y ahí se acordó que la reforma política debe acompañarse de una reforma económica, pues siempre se requiere la construcción de acuerdos políticos para un buen gobierno”. COMUNICADO 0103JDO



La pobreza se ha convertido en una amenaza para la estabilidad social y política de las naciones pero es a la vez el pilar o  soporte de todo partido en el poder. Por eso ninguna política social resiste un análisis científico dado que todas de alguna manera están al servicio de la reproducción  de clientelas más o menos manipuladas.
El carácter desarticulado de los múltiples programas sociales de combate a la pobreza no se debe a la falta de conocimiento por parte de formuladores y ejecutores de los programas sino porque en esencia ninguna política social se propone acabar con la pobreza, solo manipularla y apoyarse en ella para preservarse en el poder.
NO JODAN CON EL FISCO, PRIMERO SE DICE PARA QUÉ SE QUIERE MÁS DINERO. Como el desarrollo social es tema de temporada, las propuestas surgen de todos lados y partidos. Llama la atención el simplismo de los que suponen que en política tiene aplicación el axioma matemático: el orden de los factores no altera el producto. Lo cierto es que no es lo mismo una convención nacional para discutir el sistema tributario léase impuestos- ingresos, que una convención nacional para discutir para qué se quiere el dinero.  Por eso el orden de la agenda nacional no es un asunto menor.
Las declaraciones recientes del diputado José Yunes parece apuntan en dirección de una reforma económica y social  a fondo pues de lo contrario solo  será más de lo mismo. Veremos si en las próximas sesiones de la legislatura federal se retoma la agenda pendiente y a fondo  o se desvía y se queda en nuevos parches rentables de asistencialismo.

Comentá esta nota

Destacada

En pleno del congreso del estado y con proyecto de decreto, se nombra al licenciado Edel Humberto Álvarez Peña como magistrado del Tribunal Superior de Justicia, y al licenciado Fernando Arturo Charlestón Salinas, como magistrado del Tribunal de Conciliación y Arbitraje