Acta Pública
En el 2009 en México, todo inició de acuerdo a lo datado por autoridades sanitarias nacionales. En La Gloria, Perote, Veracruz, el primer caso de influenza AH1N1 en el mundo se etiquetó en el pequeño Edgar Hernández, a quien se le señaló como “niño cero”. Sin embargo, más tarde, la Organización Mundial de la Salud (OMS), desautorizó tal información y señaló que era imposible determinar exactamente el primer contagio humano de la entonces llamada gripe porcina.
Uno. La fiabilidad de que Edgar de apenas cinco años –y a quien incluso se le erigió una estatua de bronce por dicho asunto--, fuera el origen de la AH1N1, quedó en entredicho.
En abril de ese 2009, cuando los casos reportados de contagios de la nueva cepa gripal iban en aumento no sólo en México sino al menos en otros diez países, el señor Felipe Calderón aseguraba que la influenza porcina tenía cura, que los antivirales eran suficientes y aunque el problema se presentaba como “grave y serio” había que estar tranquilos.
Dos. La tranquilidad se convirtió en psicosis y hubo que aplicar medidas sanitarias que orillaron al confinamiento de muchos mexicanos, luego de que los casos de contagio se elevaban. Saldo final en México de aquella pandemia de una nueva cepa de gripe: 14, 229 casos reportados y 149 decesos (OMS).
Ahora en este enero del 2012, ante el rebrote de la ya clasificada a nivel mundial influenza AH1N1, para el caso de México y en particular para el Distrito Federal, el jefe capitalino Marcelo Ebrard, llamó ayer a la calma, luego de que seis escuelas de educación básica decidieran de forma unilateral suspender actividades ante la presencia de cuadros gripales entre el alumnado y el plantel docente.
Ebrard dijo que el Distrito Federal está en alerta ante la presencia de los casos de la AH1N1, mas no hay motivo de alarma. El jefe de la capital garantizó que se cuentan con las reservas estratégicas de los medicamentos para atender a los afectados y que si se detecta a tiempo la afección, hay cura.
Tres. La tercera razón para no confiar a ciegas en las alertas de los gobiernos estatales a no preocuparnos y mantener la calma ante la presencia del virus de influenza AH1N1, es por el simple hecho de que cada uno de nosotros ya conocemos de casos cercanos del padecimiento y que a nivel de centros de estudios y de trabajo, cada vez son más quienes presentan síntomas relacionados a este tipo de influenza.
Cuatro. Nuestras autoridades nos han mentido en varias ocasiones o bien, no han logrado contener el peligro. Ahí lo tienen usted con la influenza del 2009 en donde pese a que los decesos se contabilizaron en 149 para el país, los otros 14,080 contagiados reportados, también la pasaron muy mal. Recuerde usted el "catarrito económico" pronosticado por Agustín Carstens en sus funciones de secretario de Hacienda de esta misma administración y que en realidad se convirtió en una verdadera "neumonía económica y financiera", o que tal "los daños colaterales" de la guerra de Calderón en contra del narcotráfico que no han sido menores.
Creo que la sociedad civil, empieza hoy a rebasar a sus autoridades cuando de asuntos serios y sobre todo cuando de la salud se trata. Y eso, señores que detentan y ambiciona el poder, es parte de la factura que estamos elaborando y que espero algún día concretemos como nación.
Acta Divina…El jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard apuntó con respecto a los nuevos casos de influenza: "Hay simplemente motivo y recordatorio de que el virus está ahí y tenemos que detectarlo oportunamente para que podamos aplicar el antiviral. Es un virus que se puede combatir, que se puede controlar. Nada más que necesitamos trabajar todos en la misma línea, no hay motivo de alarma”.
actapublica@gmail.com
Uno. La fiabilidad de que Edgar de apenas cinco años –y a quien incluso se le erigió una estatua de bronce por dicho asunto--, fuera el origen de la AH1N1, quedó en entredicho.
En abril de ese 2009, cuando los casos reportados de contagios de la nueva cepa gripal iban en aumento no sólo en México sino al menos en otros diez países, el señor Felipe Calderón aseguraba que la influenza porcina tenía cura, que los antivirales eran suficientes y aunque el problema se presentaba como “grave y serio” había que estar tranquilos.
Dos. La tranquilidad se convirtió en psicosis y hubo que aplicar medidas sanitarias que orillaron al confinamiento de muchos mexicanos, luego de que los casos de contagio se elevaban. Saldo final en México de aquella pandemia de una nueva cepa de gripe: 14, 229 casos reportados y 149 decesos (OMS).
Ahora en este enero del 2012, ante el rebrote de la ya clasificada a nivel mundial influenza AH1N1, para el caso de México y en particular para el Distrito Federal, el jefe capitalino Marcelo Ebrard, llamó ayer a la calma, luego de que seis escuelas de educación básica decidieran de forma unilateral suspender actividades ante la presencia de cuadros gripales entre el alumnado y el plantel docente.
Ebrard dijo que el Distrito Federal está en alerta ante la presencia de los casos de la AH1N1, mas no hay motivo de alarma. El jefe de la capital garantizó que se cuentan con las reservas estratégicas de los medicamentos para atender a los afectados y que si se detecta a tiempo la afección, hay cura.
Tres. La tercera razón para no confiar a ciegas en las alertas de los gobiernos estatales a no preocuparnos y mantener la calma ante la presencia del virus de influenza AH1N1, es por el simple hecho de que cada uno de nosotros ya conocemos de casos cercanos del padecimiento y que a nivel de centros de estudios y de trabajo, cada vez son más quienes presentan síntomas relacionados a este tipo de influenza.
Cuatro. Nuestras autoridades nos han mentido en varias ocasiones o bien, no han logrado contener el peligro. Ahí lo tienen usted con la influenza del 2009 en donde pese a que los decesos se contabilizaron en 149 para el país, los otros 14,080 contagiados reportados, también la pasaron muy mal. Recuerde usted el "catarrito económico" pronosticado por Agustín Carstens en sus funciones de secretario de Hacienda de esta misma administración y que en realidad se convirtió en una verdadera "neumonía económica y financiera", o que tal "los daños colaterales" de la guerra de Calderón en contra del narcotráfico que no han sido menores.
Creo que la sociedad civil, empieza hoy a rebasar a sus autoridades cuando de asuntos serios y sobre todo cuando de la salud se trata. Y eso, señores que detentan y ambiciona el poder, es parte de la factura que estamos elaborando y que espero algún día concretemos como nación.
Acta Divina…El jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard apuntó con respecto a los nuevos casos de influenza: "Hay simplemente motivo y recordatorio de que el virus está ahí y tenemos que detectarlo oportunamente para que podamos aplicar el antiviral. Es un virus que se puede combatir, que se puede controlar. Nada más que necesitamos trabajar todos en la misma línea, no hay motivo de alarma”.
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